Guía cívica para el uso del ascensor

Guía cívica para el uso del ascensor

El ascensor como tantos otros servicios de uso público, precisa de aplicar ciertas normas de civismo o reglas de uso, que aunque no representen una normativa propiamente dicha, contribuyen a mejorar la experiencia de usuario y convivir mejor en sociedad, aunque sea por tan sólo unos pocos minutos.

Consejos prácticos para el buen uso del ascensor

Aunque los ascensores actuales distan mucho de los angostos prototipos del pasado, el tener que compartir el mismo espacio con un grupo de personas aunque sea por tiempo limitado, obliga a adoptar una serie de pautas básicas de conductas para el beneficio común como las que se detallan a continuación:

No bloquear la puerta del ascensor

No siempre que subimos a un ascensor tenemos la posibilidad de elegir en dónde colocarnos, pero si fuera el caso, se debe procurar apartarse de la puerta lo máximo posible para facilitar la entrada y salida de los pasajeros.

Intenta ocupar el mínimo espacio posible

Además de adoptar una postura “recogida”, debes procurar que el espacio ocupado por tu persona y pertenencias sea el mínimo posible para no molestar. Si por ejemplo portas una mochila, lo más conveniente es bajarla hasta el piso para ahorrar espacio, lo mismo que con las maletas y porta bultos, que deberían arrinconarse convenientemente para que no entorpezca la transición.

Respeta el volumen máximo de carga

Todos los ascensores tienen unos baremos de carga que se deben respetar y que establecen el número máximo de kilos y personas que soporta por motivos de seguridad. El marcador del peso es difícil de determinar a simple vista, pero el número de ocupantes debe ser tenido en cuenta a la hora de incorporarse a un ascensor, si por ejemplo, vas entrar a una cabina donde el número máximo de personas son ocho y está completa, deberás esperar la siguiente.

Cuadro de llamada

Al igual que debes procurar apartarte de la puerta para facilitar el acceso y salida, deberás de mantenerte alejado del cuadro de llamada, pero si esto no fuera posible, pregunta el número de planta al que se dirigen los nuevos ocupantes y márcalos para facilitarles la incorporación.

No llames a todos los ascensores

Aunque lleves prisa no debes llamar a todos los ascensores del edificio porque puedes hacer que suban o bajen innecesariamente. Debes llamar tan sólo a un ascensor y esperar a que se pare en tu planta para entrar.

Evita retenciones innecesarias

Esto es particularmente molesto porque retrasa el trayecto de los demás ocupantes del ascensor, por lo que debes evitar retener la marcha bajo ningún concepto, como esperar a otra persona o para que traigan algo que olvidaste. Si se dieran algunos de estos supuestos, lo que debes hacer es salir y volver a entrar.

Evita marcar el botón al entrar

Esto resulta especialmente recomendable a la hora de incorporarte a un ascensor de gran capacidad porque ralentizará la incorporación de los otros ocupantes. Espera a que todos hayan subido para decir el número de planta a la que te diriges o para marcarla.

Saluda, no hables por teléfono y no comas

Aunque estas pautas no interfieran directamente en el correcto uso del ascensor ni en su funcionamiento, no dejan de ser normas básicas de convivencia y buena educación que contribuirán a crear un mejor ambiente eliminando tensiones innecesarias durante el trayecto.

Como verás se trata de una guía muy sencilla de poner en práctica con la que podemos mejorar exponencialmente la experiencia de usuario en el desempeño de una tarea cotidiana que en la mayoría de casos, se debe realizar varias veces al día por lo que merece la pena aplicar estos consejos.

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