España se sitúa a la cabeza del ranking mundial de ascensores

España se sitúa a la cabeza del ranking mundial de ascensores

En el mundo tecnológicamente evolucionado en el que vivimos, las estadísticas forman parte ineludible del recuento de datos para evaluar los distintos parámetros de crecimiento en un área específica y en este punto, los ascensores no iban a ser una excepción.

Un informe elaborado por Quartz, una web de negocios de referente internacional, estableció que España se encuentra a la cabeza del ranking que mide la cantidad de ascensores per cápita, concretamente nuestro país alberga 20 ascensores por cada 1000 habitantes,por encima de otros países con un volumen mucho mayor de población como Estados Unidos, el cual dispone de tan sólo 2,8 ascensores por cada 1000 estadounidenses.

 ¿Por qué hay más ascensores en España que en cualquier país del mundo?

¿Significan estas sustanciosas diferencias que los españoles somos más cómodos a la hora de desplazarnos? No necesariamente, pues tal y como se detalla en el mismo informe, estas diferencias estarían motivadas por un modelo urbanístico impulsado en la década de los sesenta que sirvió como despegue en lo que se conoce como boom inmobiliario mediante la ley de propiedad horizontal, que favoreció la construcción masiva de edificios.

La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ) estableció que el 83,2% de las viviendas de nuestro país corresponden al régimen de propiedad. Esto sitúa a España en el país de Europa con más propietarios del continente respecto a otros países de la Unión como Alemania y Suiza, cuyos porcentajes se sitúan en el 41% y 38% respectivamente.

Otro dato interesante que apunta el informe, es que en España hasta el 65% de la población viven en pisos y apartamentos, un porcentaje que nuevamente supera ampliamente a la media europea respecto al porcentaje de personas que viven en casas bajas en los distintos países de la Unión.

Estas diferencias igualmente se vieron favorecidas por el modelo de urbanismo anteriormente expuesto que impulsó la migración del campo a las ciudades en busca de mejores oportunidades de trabajo.

La altura de los edificios indudablemente ha supuesto un factor determinante en la clasificación, pues la dinámica en las construcciones actuales es la de dotar con mayor altura a los edificios, que por lo general abarcan de cinco a nueve plantas por cada proyecto, mientras que en la Unión Europea hay un porcentaje más amplio de edificios con inferior número de plantas a las reflejadas en estas estadísticas.

Otro factor determinante que ha influido en la clasificación y que nos vuelve a diferenciar de nuestros vecinos europeos, es el número de inquilinos por cada planta, pues en España no es difícil encontrar edificios con dos o tres viviendas por planta, mientras que en el resto de Europa los proyectos contemplan un mayor número de viviendas por cada piso.

Un dato interesantemente reseñable que no se menciona en el informe pero que merecería la pena plantearse, es el porcentaje de ascensores realmente funcionales del volumen que contempla la estadística y cumplen con la normativa europea y los requerimientos de eficiencia energética, pues no debemos olvidar que en España hay edificios muy antiguos con ascensores construidos en la primera mitad del SXX que difícilmente puedan cumplir con los estándares establecidos por la normativa.

Otro hándicap que tienen algunos edificios españoles respecto a los del resto de Europa, es que en España el número de edificios de hasta cuatro y cinco plantas que carece de ascensor o en su defecto sólo tiene uno, es superior al de otros países y si bien eso reduce el precio de compra y los gastos de consorcio, supone un problema para las personas de avanzada edad o movilidad reducida.

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